miércoles, 12 de febrero de 2014

Feeling like a mummy

Otro reto superado con éxito. El pasado domingo los padres de Fiona se fueron de viaje, por lo que he estado tres días sola con Fiona, y han sido tres días absolutamente perfectos.

El domingo a las 8:30 am ya estábamos todos en pie, sus padres se fueron y yo empecé a pensar cómo mantener entretenida a Fiona parte de la mañana sin tener que estar con ella, porque sí, adoro jugar con ella, pero todo un día sin descanso desde tan temprano...no xD. Lapuse a jugar a los Lego y yo desayuné tranquilamente, luego me duché tranquilamente y me uní a ella hasta la hora de comer (unas dos horas haciendo de elefante jefe de la granja que tenía montada, lo dicho, desarrollando mi imaginación xDDD), que preparé una ensalada que por lo visto le encanta (ya ves tú, una ensalada normal y corriente, pero con el aliño especial de Naty :D). Y de postre fondue de frutas con chocolate! Fue divertido prepararlo entre las dos, con nuestros delantales y todo.

Por la tarde conseguí convencerla para ver la competición de patinaje sobre hielo, que al principio decía que no, pero al final le acabó gustando. Para cenar hice fajitas (creo que le estoy cogiendo el gustillo a cocinar) y fue divertido comerlas manchándonos las manos, la cara...a Fiona le encanta comer fajitas xDD. A la hora de irse a dormir no hubo ningún problema, leimos un rato tumbadas en su cama como siempre que me toca babysitting (perdón, leí, que es un libro explusivamente para chicas, con un montón de cursiladas y tonterías, y le encanta como entono los diálogos xD) y cuando la dejé sola al rato se levantó porque no podía dormirse, pero la mandé de vuelta a la cama. Eso sí, durante la noche vino a mi cama a dormir conmigo, y no me dejó descansar nada, porque ocupa toooda la cama y se mueve mogollón >.<

Temía la hora de despertarla el lunes para ir al cole, pero todo fue perfecto. Le amenacé con mojarle la cara con una toalla empapada (me contó que su madre a veces lo hacía) y lo que pensaba que iba a ser el inicio de un día de morros fue un juego, porque mientras iba a por la toalla se levantó corriendo y se escondió. Cuando al encontré la mojé la cara y luego ella a mí, y después no puso malas caras cuando le pedí que se vistiera. Desayunamos juntas de buen humor, la peiné, se lavó los dientes sin rechistar y al cole. Por la tarde de vuelta a casa me pidió descansar un poco antes de hacer los deberes, asi que fue una tarde tranquila porque estuvo viendo una peli. Hizo los deberes sin quejas mientras yo preparaba la cena que me pidió: huevos revueltos con pan tostado con mantequilla y pimientos. La hora de acostarse y la noche fueron exactamente igual que la anterior. Otra noche sin dormir, yuju!

El despertar al día siguiente fue igual que el día anterior. Por la tarde preparamos batido de fresas para merendar, hicimos los deberes sin rechistar y recogimos la casa entre las dos. Después yo me puse a hacer una tortilla de patata, que le encanta, mientras ella leía. Y antes de dormir tocaba baño! Practicamente tardamos una hora con secador incluido (es que es lenta no, lo siguiente haciendo todo, se entretiene con todo lo que ve) pero se portó muy bien y no lió ninguna (como cuando salió de la bañera empapada para poner música y puso todo perdido -.-'). Y cuando ya estaba en la cama con la luz apagada y yo sentada en el suelo (porque siempre quiere que me quede un rato con ella) me empezó a preguntar cosas de mí cuando era pequeña, hablamos un montón y le pregunté qué le habían parecido estos días conmigo, y me dijo que le habían encantado, que se lo había pasado muy bien comiendo y jugando y haciendo el loco (a veces nos ponemos a cantar o a bailar o hacer el tonto las dos).

Y así vinieron sus padres al rato, con la niña apañada y la casa recogida. Y yo más feliz que nunca porque todo haya salido tan bien :)

Y gracias a estos tres días esta semana esta siendo mucho mejor que las dos últimas, con diferencia. Eso sí, ha sido llegar su madre y todo es un descontrol >.<

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